La pista me la dio Leila Guerriero en una columna de domingo. Y a falta de propuestas, en estas largas noches de verano, me senté a ver la miniserie DTF St. Louis en HBO Max. Me senté y no paré hasta acabarla, siendo yo reacia a los atracones de ficción que se pega el personal, gracias a esa sensación de estar viendo algo que incomoda, que agrieta, y que al mismo tiempo necesitas. La última vez que me pasó algo parecido fue con La mesías.

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