Los gritos desgarradores despertaron a los vecinos del jirón Pisagua, en la frontera de los distritos La Victoria y Cercado, en Lima. La casa de madera y triplay de los Vílchez —una familia de 17 integrantes que se dedicaba a la fabricación de colchones y alquiler de motocicletas eléctricas— se estaba quemando. El fuego se esparció rápidamente en los dos pisos, durante la madrugada de este miércoles. Solo siete pudieron escapar. Los otros diez murieron calcinados. Cuatro de ellos eran niños de tres, seis y ocho años. Seguir leyendo