Estados Unidos está mirando una histórica “derrota estratégica” en la cara cinco meses después de lanzar la guerra de Irán a la altura de Israel, según observadores del Medio Oriente.
La República Islámica es poco probable que renuncie plenamente su nueva hegemonía sobre el Estrecho de Hormuz, a pesar de la retórica mezcla del ultimátum diario del presidente estadounidense Donald Trump y el optimismo sobre un acuerdo, dicen. Hacerlo sería renunciar a su ventaja sobre la economía global – por lejos su mayor arma en una guerra que no puede ganar...