La tensión en el sector de transporte entre taxistas y autos de aplicación volvió a encenderse en las inmediaciones de la Estación de Trenes, donde un vehículo vinculado a plataformas digitales fue atacado en plena vía pública. Según los reportes y testimonios compartidos en los grupos internos de los trabajadores, la agresión ocurrió cuando el rodado se encontraba detenido "dejando un pasajero del lado del frente y en la esquina". De acuerdo con los choferes, el hecho se produjo "sin provocar" ninguna situación previa que justificara la reacción.
El episodio generó una rápida propagación del descontento entre los conductores de aplicaciones como Didi y Uber. "Yo trabajo de Didi y bueno ahora está explotando. La bronca es lógica", señalaron los choferes, donde advirtieron que "la tregua sigue" en terreno endeble y que "en los grupos están hablando" constantemente sobre la falta de seguridad para desarrollar su labor diaria. Los trabajadores remarcan que el malestar es generalizado debido a que "son muchos grupos" los que sienten el impacto de esta escalada de hostilidad.
Sebastián Serrichio, Referente de Organización de conductores de aplicación (ORCAPP), indicó que otro de los hechos, habría ocurrido en la misma zona e involucraría a una conductora de otro coche de aplicación de Uber, que habría sido abordada, el miércoles 21 de octubre, cerca del mediodía, cuando fue a dejar pasajeros alejada de la parada designada por ordenanza municipal para los taxis, y cuando llegó, "ese movimiento fue detectado por un grupo de taxistas y la empezaron a increpar con actitudes violentas e incluso no dejaban que los pasajeros desciendan del vehículo", además aseveró que le empezaron a golpear el auto y los vidrios, aunque no llegaron a estallar. "El daño fue psicológico, porque esa es una actitud digna de otras épocas de barbarie", afirmó. Una vez que lograron descender los pasajeros, tampoco la dejaban irse "rozando la privación ilegitima de la libertad".