Toda empresa cripto que ha salido a Bolsa ha seguido el mismo patrón: debutar cuando bitcoin tocaba máximos. Coinbase fue la primera en abril de 2021 en llevar los activos digitales a Wall Street. Pero, después de ella, muchas compañías esperaron a dar el paso: estrenarse en medio de un profundo criptoinvierno, durante el colapso de TerraLuna y la quiebra de FTX no era opción. Esperaron otro momento propicio, que llegó el año pasado: la vuelta de Donald Trump a la Casa Blanca y la promesa de una era boyante atrajo a varios actores del sector mientras bitcoin tocaba niveles nunca vistos. En junio de 2025 debutó el emisor de stablecoins Circle. En los meses siguientes les siguieron las plataformas de compraventa Bullish y Gemini. Pero un año después, el panorama ha cambiado totalmente y la euforia se ha convertido en depresión: ninguna empresa se salva de las caídas, con desplomes superiores al 65% desde sus máximos.

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