Para Maha, una estudiante de 22 años de Gaza, progresar en sus estudios de enfermería desde que accedió a una de las principales universidades de la Franja hace tres años ha supuesto un arduo esfuerzo. Debido a la guerra de Israel, la mayoría de sus clases teóricas son lecciones grabadas durante la pandemia, y cuando le surgen dudas, a menudo no hay nadie que se las pueda resolver porque sus profesores están ausentes, heridos o muertos. Tampoco puede realizar prácticas porque la mayoría de los hospitales están dañados, destruidos o colapsados. Seguir leyendo