La Semana de la Moda de París 2026 volvió a reunir a diseñadores, modelos y celebridades internacionales, pero también dejó una señal clara sobre lo que viene: la sastrería estructurada, el cuero, las transparencias y las siluetas nocturnas ganaron terreno entre las propuestas para la primavera-verano 2027.
Uno de los focos estuvo puesto en el desfile de Tom Ford, realizado en la Place Vendôme. Shakira, Kate Moss, Cara Delevingne, Cynthia Erivo y Tate McRae ocuparon la primera fila y trasladaron a sus propios looks varios de los códigos presentados por Haider Ackermann: hombros marcados, prendas negras, brillos y trajes reinterpretados.
Shakira apareció con un vestido negro ceñido, de escote en V, espalda descubierta y tirantes con cristales. Kate Moss, en tanto, combinó una camisa celeste de rayas anudada a la cintura con una falda negra brillante, mientras Cara Delevingne eligió un traje de terciopelo morado y Cynthia Erivo se inclinó por la clásica combinación de sastrería negra y camisa blanca.
La tendencia también atravesó la presentación de Victoria Beckham en La Conciergerie. La diseñadora cerró su desfile con un traje gris de inspiración masculina, mientras David Beckham siguió la presentación desde la primera fila con un conjunto negro de corte tradicional.
La colección de Beckham profundizó la apuesta por los trajes oversize, los hombros definidos y los pantalones fluidos, aunque incorporó vestidos transparentes, tejidos livianos y prendas con mayor movimiento. La propuesta mostró así el contraste entre estructuras firmes y materiales ligeros.
Los desfiles parisinos dejaron, de esta manera, una tendencia dominante para 2027: el traje abandona parte de su rigidez ejecutiva para mezclarse con transparencias, piel a la vista, grandes volúmenes y elementos propios de la noche. Del vestido negro de Shakira a la sastrería de los Beckham, París volvió a convertir la primera fila y la pasarela en una vidriera de lo que buscará instalarse durante la próxima temporada.