Granma, el periódico oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, informó el miércoles que La Habana está reduciendo las restricciones a las empresas privadas y a los trabajadores autónomos, ya que intenta estabilizar una economía azotada por décadas de políticas socialistas fallidas y renovadas presiones de la administración Trump.
"Las regulaciones actualizadas eliminan las restricciones, amplían el alcance de las actividades empresariales para micro, pequeñas y medianas empresas y cooperativas, e incorporan nuevas oportunidades en comercio, transporte, industria y servicios", escribió Granma en el anuncio.
En virtud del Decreto 160, el Gobierno removió 46 de 125 actividades previamente restringidas y modificó otros 35, abriendo más de los sectores de fabricación, energía, transporte, comercio, salud y educación a la participación no estatal.
Cuba cuenta ahora con más de 15.600 pequeñas y medianas empresas privadas, cifra que el gobierno espera superar 16.000 para finales de agosto.
Las reformas marcan un ligero giro hacia la actividad orientada al mercado, incluso cuando los funcionarios cubanos insisten en que la apertura no representa la privatización ni una transición al capitalismo.
"Esta apertura no implica un proceso de privatización", dijo Lázara Mercedes López Acea, presidenta del Instituto Nacional de Actores Económicos No Estatales, a la salida local, "pero más bien el fortalecimiento del sistema empresarial nacional, manteniendo la empresa estatal socialista como actor principal, ampliando la participación de otros actores económicos para contribuir al crecimiento de la economía y una mejor oferta de bienes y servicios para la población".
López Acea dijo que las nuevas medidas responden a "la intensificación del bloqueo económico, comercial, financiero y energético impuesto por el gobierno de los Estados Unidos".
Este desarrollo se produce después de que Cuba haya pasado su más amplia reforma económica desde la revolución, tratando de aflojar el control estatal a medida que las sanciones estadounidenses agravan la escasez de combustible, los apagones prolongados y una crisis financiera cada vez mayor. El colapso económico ya estaba en marcha antes de que el presidente Trump lanzara su campaña de máxima presión.
Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del ex presidente Raúl Castro, dijo recientemente que Cuba debe diversificar su economía, sus prácticas comerciales y sus canales de inversión, mientras persigue un modelo de desarrollo claramente cubano.
Rodríguez Castro dijo a EE.UU. Hoy en una entrevista reciente que está dispuesto a negociar el futuro de Cuba con el presidente Trump.
Tyler Durden
Wed, 07/29/2026 - 22:15