Lo que para muchos sería apenas un juego de construcción, para Tommy Schmidt se convirtió en un desafío digno de un récord mundial. Este alemán de 45 años logró ingresar al libro Guinness al ensamblar una gigantesca salchicha bratwurst con pan y mostaza utilizando nada menos que 65.000 piezas de Lego. La idea nació de una propuesta de la empresa cárnica Die Thüringer, ubicada en la región de Turingia, famosa por sus tradicionales salchichas. Schmidt, aficionado a los retos poco convencionales, aceptó el desafío y pronto comprendió que el proyecto debía ser tan grande como la fama de la bratwurst. El resultado fue una impresionante réplica de casi dos metros de largo, construida ladrillo por ladrillo durante un año de trabajo, de los cuales seis meses estuvieron dedicados exclusivamente al montaje. La obra fue reconocida oficialmente como la salchicha de Lego más grande del mundo. Más allá del récord, Schmidt explicó que el proyecto buscaba rendir homenaje a una de las especialidades gastronómicas más representativas de su tierra natal. La enorme creación se exhibe actualmente en la sede de Die Thüringer y se ha convertido en una curiosa atracción para visitantes y amantes de los bloques de colores. Sin embargo, construirla no fue el único reto. Transportar la gigantesca salchicha también requirió una cuidadosa planificación. Debido a su tamaño y peso, fue necesario contar con ayuda extra e incluso diseñar la estructura pensando en que pudiera atravesar la gran puerta del patio. Un detalle más para una obra tan insólita como sabrosa… al menos a la vista.
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Cuando el Lego se convirtió en una salchicha gigante
Lo que para muchos sería apenas un juego de construcción, para Tommy Schmidt se convirtió en un desafío digno de un récord mundial. Este alemán de 45 años logró ingresar al libro Guinness al ensamblar una gigantesca salchicha bratwurst con pan y mostaza utilizando nada menos que 65.000 piezas de Lego. La idea nació de una propuesta de la empresa cárnica Die Thüringer, ubicada en la región de Turingia, famosa por sus tradicionales salchichas. Schmidt, aficionado a los retos poco convencionales, aceptó el desafío y pronto comprendió que el proyecto debía ser tan grande como la fama de la bratwu…
Procedencia y tratamiento editorial
Fuente: El Día de La Plata. Publicación automática del contenido provisto por su canal RSS; sin reelaboración factual de Narnia Times.