La ciudad autónoma de Ceuta atraviesa una nueva escalada de presión migratoria tras la llegada de cientos de personas que cruzaron nadando desde Marruecos este 30 de julio, una travesía en la que cuatro migrantes murieron. En las últimas horas, el Gobierno español anunció que pactó con Rabat la devolución de la mayoría de esas personas, pero también decidió desplegar el Ejército. Las autoridades locales advierten sobre el colapso de los servicios de acogida y piden decretar la emergencia nacional. Sin embargo, la Administración de Pedro Sánchez lo descarta. ¿Qué efectos tendrán las medidas declaradas y hasta dónde escalará la crisis? Lo abordamos.