Un bocata inspirado en la carne mechada en el que escogemos las setas como protagonistas, ahorrándonos las horas de macerado y horneado que requeriría una pieza de carne. Las setas se guisan y empapan de sabor con una mezcla de especias que aporta puntos ahumados, picantes y dulzones, y se terminan con un glaseado al estilo barbacoa. Las acompañamos con una ensalada cítrica de col lombarda y cebolla roja que aporta frescor y crunch (indispensable), junto a unas rodajas finas de jalapeño y unas hojas de cilantro. Es una receta perfecta para un grupo grande: es sencilla, ágil, económica y, sin duda, vale la pena preparar una olla enorme de setas. Si no tienes mostaza en polvo, no se acaba el mundo; si el picante no va mucho contigo, retira el jalapeño y reduce la dosis de pimentón picante.

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