El número de muertos del terremoto de 7.4-magnitudes del lunes en el oeste de Colombia ha aumentado a más de 200, ya que los rescatistas se enfrentan a tiempo para encontrar sobrevivientes atrapados bajo edificios colapsados. El martes, una mujer de 32 años fue sacada viva de los escombros, pero muchos otros siguen desaparecidos. El desastre es el primer reto importante para el Presidente Abelardo de la Espriella, que fue inaugurado el pasado viernes. Hablé antes con María Clara Calle, de 24 años, en Cali, una de las ciudades afectadas por el terremoto.