Rebecca Varis rompe a llorar en un mensaje de voz de WhatsApp que envía desde un hospital de Durban, al este de Sudáfrica. Su hija Priscilla, de tres meses, está ingresada con una neumonía. “La niña no mejora. Apenas puede respirar”, solloza. En uno de los vídeos que adjunta, la pequeña permanece tumbada en una cama del centro sanitario, con una mascarilla de oxígeno. En otro, su respiración es ronca y entrecortada. Su madre está convencida de que su hija ha enfermado por llevar más de dos meses durmiendo a la intemperie.

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