No pasa un día sin que alguien en Europa o Estados Unidos se queje de la “sobreproducción” de China y “China shock 2.0”. La narración es de una estrategia china deliberada y subversiva, sustentada por subvenciones, para socavar las economías manufactureras de Occidente y ejercer la hegemonía económica en todo el mundo.
Inexacta como puede ser la narrativa, es ampliamente aceptada y utilizada para justificar demandas de protección. Los excedentes comerciales más grandes de China, el más alto el probable clamor de...