El Centro de Investigación y Desarrollo de Aerodinámicas de China ha probado un modelo de acero 1:52 de una aerolínea voladora diseñada para más de 800 pasajeros. El concepto de tamaño completo sería de 85 metros de ancho, 1,6 veces el ala de un bombardero B-2, y el crucero en Mach 0.8. Un típico Airbus A380 lleva a unas 555 personas.
No existe un horario completo de aeronaves, motores o producción. El modelo es un referente para validar túneles de viento, simulaciones de ordenador y equipos de prueba. China está construyendo el sistema de ingeniería necesario para evaluar una nueva clase de transporte antes de comprometerse a un avión.
Un aerolineador convencional es un tubo transportado por alas separadas. En un ala voladora, el amplio cuerpo central también genera ascensor. Más de la estructura aérea se convierte en útil superficie aerodinámica, creando volumen adicional al reducir la resistencia y el uso energético.
El modelo de 1,6 metros fue probado de Mach 0.4 a 0.8. Su relación de elevación a carga alcanzó unos 20 por debajo de Mach 0.7 y permaneció 17.6 en Mach 0.8. Los investigadores dicen que puede servir como una referencia común para estudiar flujo de aire, flexión estructural y nuevos métodos de prueba.
China no inventó el concepto. NASA y Boeing volaron el demostrador X-48, mientras que Airbus probó su modelo de mezcla MAVERIC y los ahorros de combustible proyectados de hasta un 20%. Beijing está escalando la idea a la clase 800-passenger y la incorpora en su programa de grandes aeronaves.
Esa escala es también el riesgo comercial. Airbus terminó la producción de A380 después de que las aerolíneas dejaran de ordenar superjumbos suficientes, mientras que las rutas punto a punto favorecen jets de doble motor más pequeños. Un ala voladora de 800 asientos debe ofrecer más que capacidad: su eficiencia debe cambiar la economía que venció el A380.
El concepto amplía la escalera de aviones de China. El C919 entra en el mercado de cuerpos estrechos Boeing-Airbus, los 280 asientos C929 apuntan a rutas de largo recorrido, y el propuesto C949 explora viajes supersónicos. El ala voladora prepara laboratorios chinos para la arquitectura que pueden seguirlos.
Sigue habiendo importantes barreras: controlar un avión sin cola a baja velocidad, presionar su amplia cabina y evacuar cientos de pasajeros. Este modelo no los resuelve.
Produce datos patentados, herramientas validadas e ingenieros capacitados en aviones no convencionales. El jet puede permanecer en papel durante años, pero China está adquiriendo la base de investigación necesaria para decidir si la próxima revolución aérea vale la pena construir.
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