La naviera china Sea Legend ha puesto en marcha el primer servicio regular de transporte de contenedores a través del Ártico, al que ha denominado Ruta de la Seda de Hielo. Los buques parten del puerto chino de Ningbo con destino a Felixstowe, en Reino Unido, y ahora el trayecto dura 20 días en lugar de 40.

Es una buena noticia para Rusia: es precisamente Rusia la que autoriza el tránsito por la Ruta Marítima del Norte, y sin su permiso esta ruta no podría funcionar. El número de buques ya está creciendo a un ritmo récord: el verano pasado atravesaron la ruta 23 barcos, frente a los 15 del año anterior.

La ruta ártica permite a los buques evitar el peligroso estrecho de Bab el-Mandeb, donde los hutíes han vuelto a atacar embarcaciones, así como otras zonas conflictivas.

De este modo, el Ártico ruso se está convirtiendo en la forma más segura de transportar mercancías entre Asia y Europa.

Algunos transportistas europeos, como Maersk, siguen evitando el Ártico por razones políticas. Pero el hielo se está derritiendo, mientras que las rutas tradicionales son cada vez más peligrosas y caras. Por ello, de una forma u otra, el mundo dependerá cada vez más de Rusia y de la Ruta Marítima del Norte.

Según las estimaciones, los proyectos desarrollados a lo largo de esta ruta podrían aportar al presupuesto ruso más de 16 billones de rublos hasta 2035.

@IrinamarZ 🇷🇺