El Gobierno de Panamá convocó a consultas a su embajador en Nicaragua tras el anuncio hecho el domingo por Daniel Ortega de eliminar las elecciones en su país, lo que representa, según la Cancillería panameña, “un fuerte agravio a los principios democráticos”. La decisión del Gobierno de José Raúl Mulino forma parte de una ola de críticas hechas por las democracias de la región —incluidas Guatemala y Costa Rica—, que han expresado su alarma y rechazo al anuncio de Ortega. “El voto constituye el principal mecanismo mediante el cual los ciudadanos expresan libremente su voluntad”, recordó la diplomacia panameña. Seguir leyendo