El desprendimiento del cielorraso en la Primaria N° 120 dejó cuatro aulas inhabilitadas y clases reducidas, debido a que los alumnos tuvieron que alternar para ir al colegio. Mientras tanto, familias denuncian desidia y reclamos cajoneados.

La comunidad educativa en esa institución vivió momentos de tensión tras el derrumbe parcial de un cielorraso en la Escuela Primaria N° 120, ubicada en calle 17 entre 36 y 37.

El grave episodio ocurrió el miércoles y dejó a la directora del establecimiento lesionada, además de inutilizar cuatro espacios clave, obligando a recortar el horario escolar, se denunció.

El colapso desató la bronca de los padres, quienes aseguraron que el peligro había sido advertido sistemáticamente desde hace más de dos años al Consejo Escolar, sin obtener respuestas definitivas.

“Podría haber sido un nene”, se alertó con indignación sobre lo que se señala como “una desidia que expone a todos los chicos”.

La falta de aulas obligó a reorganizar las cursadas de manera excepcional con un esquema horario sumamente reducido.

A raíz de esta situación, la escuela comunicó a las familias que durante esta semana se reduciría el horario de clases mientras se busca resolver el problema edilicio y garantizar condiciones adecuadas de seguridad.