Un tribunal ruso condenó a 11 años y un mes de prisión al opositor Lev Shlosberg, uno de los críticos más firmes de la guerra en Ucrania, en un nuevo golpe contra la disidencia política. El dirigente de 63 años, vicepresidente del partido Yabloko, fue declarado culpable de “desacreditar” al Ejército y difundir “información falsa” sobre las fuerzas rusas. Los cargos surgieron de sus declaraciones a favor de terminar la guerra y de una publicación en Telegram en la que compartió la tapa de un diario británico con una mujer ensangrentada junto a Vladimir Putin. Shlosberg rechazó las acusaciones y calificó el proceso de infundado.

La sentencia se suma a la creciente presión sobre Yabloko, el único partido político registrado que se opone abiertamente a la invasión. Ayer, además, el Tribunal Supremo confirmó la exclusión de la agrupación de las elecciones parlamentarias de septiembre.

Antes de conocer el fallo, Shlosberg advirtió que Rusia pasó “desde las esperanzas de libertad hasta la destrucción casi completa de los derechos y libertades”. Yabloko calificó la condena de “bárbara” y anunció que apelará.

Amnistía Internacional también reclamó su liberación inmediata y denunció que fue castigado por ejercer su derecho a expresarse y pedir la paz. Desde diciembre de 2025, el dirigente permanecía detenido por los cargos que ahora derivaron en la condena.