China puede tratar cada vez más de utilizar su dominio en la industria mundial de vehículos eléctricos como apalancamiento geopolítico, dando a Beijing mayor influencia sobre los países que dependen de su tecnología y cadenas de suministro, según analistas.

“Con China, la estrategia es diferente. Es para abrumar a la industria, capturarla y utilizarla en última instancia como ventaja”, dijo Michael Dunne, CEO de Dunne Insights, una empresa de asesoramiento automático.

“Cuando se trata de tiempo crujiente, dicen, ‘Oh, por cierto, somos la fuente de todos...