En 2009, cuando la economía china se estaba expandiendo alrededor del doble del ritmo actual, una empresa privada poco conocida hizo una apuesta silenciosa en territorio no cargado: Indonesia.

La empresa estaba en una búsqueda: para asegurar el níquel, un metal industrial vital utilizado en la producción de acero inoxidable y, cada vez más, para alimentar baterías avanzadas.

Esa apuesta resultó lucrativa. Aprovechando las vastas reservas de níquel de Indonesia, la más grande del mundo, y asegurando un mayor control sobre los suministros de corriente, Tsingshan Group se ha convertido en...