El incendio en el suroeste de Francia se encontraba este domingo a unos 15 kilómetros de Burdeos, mientras las autoridades de Francia y España luchaban contra las conflagraciones que han obligado a unas 300.000 personas a abandonar sus hogares en ambos países. El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, calificó la situación en Burdeos de "sin precedentes", mientras que la región española de Ávila enfrenta el peor incendio de su historia reciente.