LUIS VARELA
En una semana que arrancó a todo vapor para las acciones y los bonos argentinos gracias a la inesperada ventaja de Bolsonaro sobre Lula en la primera vuelta presidencial en Brasil, los papeles brasileños siguieron brillando con encuestas de balotaje favorables a Bolsonaro, pero la plaza financiera argentina cerró el viernes con marcada quietud en papeles locales, en medio de una pax cambiaria absoluta.
En el balance semanal, el dólar cayó 4,4% en Brasil, de 5,21 a 4,98 reales, al tiempo que el índice Bovespa de la Bolsa de San Pablo tuvo un potente salto del 9% semanal. En tanto que el índice Merval de la Bolsa de Buenos Aires anotó un avance semanal del 2,1%, pero retrocedió 0,2% en el cierre de la semana, con los inversores atentos a la discusión entre economistas sobre si hay recesión o solo estancamiento.
La gran cuestión de lo que está sucediendo pudo haber sido expresada de buena manera por el consultor Federico Aurelio, quien afirmó: “El mercado quiere que Milei reelija, mientras que a la gente le gusta el dólar quieto y la menor inflación, pero su decisión para octubre de 2027 dependerá de cómo llegue a fin de mes”.
Y los analistas políticos le advierten a Milei que, tras la inflación del 1,8% mensual en CABA, la canasta para que una familia tipo sea considerada de clase media superó el umbral de los $ 2.7 M, con los servicios públicos, la vivienda y el transporte como los rubros de mayor presión. Y, sobre todo, con ingresos de indigencia, hay casi 360.000 jubilados que cobran la mínima y que a la vez son inquilinos. Todo eso pesará sin dudas en los últimos pasos antes de llegar a la urna y depositar el voto.
INDICADORES EN EL FOCO
Pero los operadores afirman que estamos en un momento en el que el mercado brasileño sigue volando, con la plaza argentina un poco más estacionada. Y lo que más sorprende a todos es lo que está pasando con los bonos de los países centrales. De manera sistemática, en las redes se comenta con preocupación la situación económica recesiva de Alemania, pero más asusta la posición financiera de países como Gran Bretaña y Francia.
¿De qué se trata eso? A lo largo de los últimos cuatro años, la cotización contado de los bonos ingleses y franceses cayó tanto que sus tasas a vencimiento subieron a niveles impensados. La tasa a 10 años inglesa era del 1,86% anual en 2022 y ahora está en nada menos que 5,44%. Y la tasa a 10 años de Francia tuvo un recorrido que asusta aún más: en 2022 estaba en apenas 1,4% anual y ahora está en 4,83%, estando amparada incluso por la Unión Europea.
Esto significa, increíblemente, que para que los inversores mundiales les presten dinero a los gobiernos de Inglaterra o Francia, les están pidiendo más tasa de interés que a países como Italia (que tiene una T10 del 4,55%), Grecia (T10 del 4,39%), España (T10 del 4,10%) o Portugal (T10 del 3,95% anual).
Por supuesto, todas estas tasas a 10 años de estos países europeos son menores que las de los países latinoamericanos más grandes o la India. Pero el caso es que en los últimos cuatro años la tasa de la India subió apenas de 7,19 a 7,3% anual. En tanto que la tasa de México aumentó de 8,54 a 9,3% anual y la de Brasil cedió de 12,99 hasta 12,7% anual. Y lo verdaderamente revolucionario fue el derrumbe de la T10 argentina, que en 2022 tenía una tasa del 43% anual y hoy está en el 11,5%.
PAX CAMBIARIA EN ARGENTINA
En el mercado cambiario local, mientras tanto, hubo renovada pax cambiaria: el blue no se movió y hubo variaciones mínimas en los tipos de cambio oficiales y en los dólares financieros. Con el dólar oficial a $1.537,18, el Banco Central (BCRA) compró US$69 M en el mercado local y, al final del día, la autoridad monetaria logró sumar reservas por US$380 M. Y, con eso como base, el dólar oficial bajó $2,12 hasta $1.537,18, el dólar blue no se movió y siguió a $1.540, el dólar senebi bajó $1,38 hasta $1.544,35, el dólar mep subió $1,89 hasta $1.542,41 y el contado con liqui subió 59 centavos hasta $1.616,16. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 0% y la brecha entre el ccl y el mayorista fue del 6%.
Mientras tanto, hubo una leve suba en la tasa de los plazos fijos: por plata chica el interés siguió al 20,3% anual (16% en bancos grandes y 23,5% en bancos chicos) pero por plata grande la renta subió 26,8 a 27% anual, casi la inflación esperada para los próximos 12 meses.
En títulos públicos la dispersión continúa, con los especialistas vendiendo los papeles con paridades más altas y TIRes más bajas y comprando lo contrario, lo que está más barato, con tasas a vencimiento más elevadas. De ese modo, con menos negocios, los bonos argentinos siguen en promedio con valores sostenidos y el riesgo país subió 2 unidades, hasta 589 puntos básicos.
LICITACIÓN DE DEUDA
Por otro lado, la secretaría de Finanzas anunció el menú de títulos que se ofrecerán en la licitación de deuda en pesos del próximo miércoles, día en el que hay vencimientos por $4,9 B. Para cubrir esos fondos, el miércoles se ofrecerá a tasa fija una letra del tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 29 de enero de 2027 (S29E7 - reapertura). A tasa variable habrá un bono del tesoro nacional en pesos a tasa TAMAR con vencimiento 31 de agosto de 2028 (TMG28 - reapertura). En papeles con ajuste dual CER / TAMAR + 3% se propone un bono del tesoro nacional en pesos dual CER / TAMAR con vencimiento 14 de diciembre de 2029 (TXMD9 – reapertura). Y con ajuste dual TAMAR / DL habrá un bono del tesoro nacional en moneda dual TAMAR / dólar linked con vencimiento 28 de enero de 2028 (TMVE8 – reapertura).
En los papeles privados hubo dos grandes temas que movieron la aguja. Se produjo en Chicago un notable desplome para el precio del maíz, por abundancia de producto según informes del USDA. En tanto que los futuros del petróleo cayeron tras comentarios de Trump sobre negociaciones con Irán a 25 días de la elección norteamericana de medio término.
Con eso, convincente o no, hubo una rueda en verde en la Bolsa de Nueva York, con alza del 0,8% para el Dow y suba del 0,6% para el Nasdaq y el S&P. Y, como las encuestas del balotaje dan a favor de Bolsonaro. La Bolsa de San Pablo subió 1,4% y el dólar cayó en Brasil, mientras que la Bolsa de México ganó 1,6%.
El mercado bursátil argentino, en cambio, estuvo más aplastado. Con $59.727 M operados en acciones y $266.276 M en cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 0,2%. Con las ADR argentinas que se transan en Nueva York mostrando suba del 1 al 2% para Mercado Libre y Loma Negra; con baja del 1 al 3% para Telecom, Bioceres, TGS, Macro, IRSA y Cresud.
Todo esto, por supuesto, fue regido por precios de commodities que siguen bailando. El petróleo bajó 0,3%. Hubo un repunte para los metales preciosos y una mejora para los metales básicos. En Chicago, la soja subió, pero el trigo bajó bastante y el maíz directamente se hundió. En Rosario, en tanto, el girasol estuvo para arriba y el trigo para abajo.