Bélgica está luchando contra lo que se ha descrito como el mayor incendio salvaje del país en la historia moderna, obligando a cientos de aldeanos a evacuar cerca de la frontera alemana. Los bomberos, los refuerzos de la UE y los agricultores locales están trabajando para contener el incendio como vientos cambiantes y esfuerzos de calor extremo complican.