Los cables que unen a Australia con el resto del mundo se encuentran en su mayoría invisibles, estirados a través del fondo marino y roscados a través de algunas de las aguas más concurridas y disputadas del Indo Pacífico.

Esta vulnerabilidad también podría convertirse en una ventaja estratégica, dice un nuevo informe, instando a Australia a posicionarse como un “centro de cable preferido por el Pacífico” a medida que las amenazas a los cables submarinos plantean riesgos económicos y de seguridad nacional en toda la región.

Esa opinión se hace eco de analistas regionales, que dicen Canberra...