A Jorge el del Llorón (Sevilla, 36 años), los más punkis le dicen que es un moderno, y los modernos, que es “un pejiguero”. Es el peaje a pagar por revisitar el andalucismo desde una estética anarca y contemporánea. Por poner a la Virgen de la Macarena a dialogar con tribales, por querer llevar la imaginería de la Semana Santa a las manifestaciones sociales, y por insistir en que al folclore hay que darle una vuelta, secularizarlo, politizarlo, para que sea de todos y no solo de unos.
Seguir leyendo