Desde que el conflicto entre Irán y Estados Unidos comenzó el 28 de febrero, más de 1.000 personas han sido detenidas por intentar documentar huelgas iraníes en Jordania y países del Golfo aliados con Washington. Los gobiernos de estos países han tratado de disuadir la circulación de esas imágenes y mantener una narrativa oficial negando que las huelgas alcanzaron sus objetivos.