La petrolera estatal saudí Aramco ordenó a sus empleados evacuar su sede en Dhahran, en el este del país, y trabajar a distancia, en medio de una escalada de los enfrentamientos con los hutíes de Yemen. La orden de evacuación se produjo después de una serie de ataques contra el reino, entre ellos uno contra el aeropuerto internacional Rey Fahd, en Dammam, que dejó dos muertos y ocho heridos el miércoles por la noche. La Autoridad General de Aviación Civil saudí informó que las operaciones en esa terminal se reanudaron el jueves y que el tráfico aéreo volvió a la normalidad.