Cada temporada las revistas de estilo publican guías para vestir en verano en la oficina y no morir de calor durante el trayecto (esta, por ejemplo, es la nuestra), o de frío mientras el aire acondicionado aprieta. Por ejemplo, hace un año, la periodista Amaia Odriozola recomendaba a las lectoras de S Moda guardar una rebeca de punto en un cajón y también recordaba que si tantas series o películas ambientadas en oficinas como Mad Men o House of Cards repiten gags sobre trabajadoras que pasan frío y encargados que ponen el aire a tope es porque “eso conecta con una situación casi universal en la vida corporativa de las mujeres: mientras fuera hace un calor abrasador, el trabajo parece el Ártico”.
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