Bolivia da un respiro económico después de contener el aire por un mes. El peso boliviano entró en una espiral de depreciación desde que se instauró el pasado 29 de junio el nuevo régimen cambiario flexible, enterrando el precio fijo del dólar, vigente por más de una década. La moneda local llegó a desvalorizarse un 24% frente a la divisa extranjera en menos de 30 días, pero desde hace más de diez días la tendencia se ha revertido, con un descenso constante en el costo del dólar. Las razones detrás tienen que ver con la expectativa que provocó el anuncio del Fondo Monetario Internacional (FMI) de un préstamo de 1.900 millones de dólares al país y la intervención del Banco Central para retirar bolivianos del mercado e introducir dólares.

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