Un avión privado procedente de Palm Beach aterrizó en Caracas el pasado 27 de junio. De él bajó un multimillonario venezolano investigado por desfalcar miles de millones de dólares de la petrolera estatal PDVSA. Viajaba con su esposa, Andreina, y un segundo hombre, además de la tripulación, según ha confirmado EL PAÍS en los registros de vuelo de aquellos días. La llegada pretendía ser discreta, pero trascendió. Y escandalizó. El protagonista de esta historia es demasiado conocido en Venezuela para pasar inadvertido. Fue el primero de al menos dos viajes envueltos en un halo de misterio.
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