En el PP de Madrid resumen la situación de forma muy clara de puertas adentro. “Desde México no levantamos cabeza y están encendidas todas las alarmas. Nos hemos confiado y en política no hay que dar nada por hecho”, explica una fuente del más alto nivel. El partido vive un verano tormentoso a cuenta del ático que compró el Gobierno de Madrid en el barrio de Chamberí por 6,3 millones de euros, una operación inmobiliaria que no aparecía en el presupuesto de Planifica Madrid, la empresa pública a través de la cual se adquirió, ni en el Portal de Transparencia. Sencillamente, era irrastreable.
Seguir leyendo