El intendente de La Plata cuestionó el proyecto del Gobierno nacional para derogar la Ley de Tierras y advirtió que la iniciativa abriría el camino a una "extranjerización brutal" del territorio. Lo hizo al presentar una charla junto a la abogada Florencia Gómez, una de las autoras de la norma vigente.

El intendente de La Plata, Julio Alak, salió este martes al cruce del proyecto impulsado por el Gobierno nacional para derogar la Ley 26.737 de Protección al Dominio Nacional sobre la Propiedad, Posesión o Tenencia de las Tierras Rurales y calificó la iniciativa como "un caballo de Troya" destinado a vulnerar la soberanía del país.

Las declaraciones fueron realizadas antes de encabezar un ciclo de debate organizado por el Instituto de Capacitación Política (ICP), titulado "Defender la Ley de Tierras como ejercicio de soberanía política", del que participó como expositora la abogada Florencia Gómez, coautora de la legislación sancionada en 2011.

En diálogo con EL DIA, Alak recordó que, durante su gestión como ministro de Justicia de la Nación, le correspondió elaborar la reglamentación de la ley y coordinar, junto a Gómez, el relevamiento de las tierras rurales en manos extranjeras. "Fue un trabajo de casi dos años con todas las provincias y pudimos determinar que la tierra extranjerizada alcanzaba el 5,9%, muy por debajo del límite del 15% que fija la ley", explicó.

Según el jefe comunal, la iniciativa del Gobierno libertario elimina esos límites y habilita un proceso de concentración de tierras en manos extranjeras. "Ahora el Gobierno nacional quiere derogar completamente esa ley, con lo cual habría un proceso de extranjerización brutal de la tierra argentina y una pérdida de soberanía enorme", sostuvo.

En ese marco, cuestionó el nombre del proyecto oficial, al que definió como una estrategia para ocultar sus verdaderos alcances. "La llaman ley de inviolabilidad de la propiedad privada cuando esa garantía ya está consagrada en el artículo 14 de la Constitución Nacional. Por eso digo que es un caballo de Troya: quieren vender seguridad jurídica para, en realidad, violar la soberanía nacional", afirmó.

Alak también advirtió sobre las consecuencias que, a su entender, podría tener la eliminación de los topes a la propiedad extranjera. Como ejemplo, señaló que en la provincia de Buenos Aires, que cuenta con más de 30 millones de hectáreas, cerca de siete millones podrían quedar en manos de propietarios extranjeros. "Eso podría implicar restricciones de acceso a lagos, ríos y otros recursos naturales estratégicos", indicó.

El intendente vinculó además la iniciativa con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al considerar que ambas medidas forman parte de una misma política. "No hay que leer esta ley de manera aislada. El RIGI garantiza estabilidad regulatoria por 30 años a determinadas empresas. Mientras ningún argentino sabe qué puede pasar en los próximos meses, a esas compañías se les promete que Nación, provincias y municipios no podrán modificar las reglas de juego", cuestionó.

El proyecto para derogar la Ley de Tierras forma parte del paquete de reformas promovidas por el Gobierno nacional y genera rechazo en distintos sectores políticos y académicos, que sostienen que la normativa vigente constituye una herramienta para preservar el control nacional sobre un recurso considerado estratégico.