El Tribunal Oral Criminal IV de La Plata absolvió por mayoría a Iván Agustín Gómez, quien había llegado detenido al juicio oral acusado por el homicidio agravado de una joven ocurrido en Guernica, en un caso que la Fiscalía había encuadrado en un contexto de violencia de género. Dos de los tres jueces entendieron que las pruebas reunidas no alcanzaban para demostrar, con el grado de certeza necesario, que Gómez hubiera participado del crimen.

El veredicto fue dictado este martes por los jueces Carolina Crispiani, Agustín Amatriain y Ernesto Domenech. La decisión no fue unánime: mientras Crispiani consideró acreditada la participación del acusado, Amatriain y Domenech entendieron que persistían dudas que impedían dictar una condena.

El tribunal sí coincidió en un punto central: la joven fue víctima de un homicidio. Los tres magistrados consideraron probado que murió como consecuencia de un ataque con un arma blanca. La autopsia determinó que presentaba múltiples heridas cortantes y cortopunzantes en el cuello, con lesiones en vasos sanguíneos y en la vía aérea. La muerte se produjo por un shock hipovolémico y un síndrome asfíctico derivados de esas lesiones.

El desacuerdo surgió al momento de determinar quién había cometido el crimen ocurrido en Guernica.

La jueza Carolina Crispiani sostuvo que la prueba reunida permitía afirmar que Gómez había participado directamente en el homicidio. Para la magistrada, los distintos indicios analizados en conjunto resultaban suficientes para atribuirle responsabilidad y no permitían sostener la existencia de una duda razonable.

El juez Agustín Amatriain, en cambio, votó por la absolución. Consideró que las dificultades y omisiones de la investigación impedían alcanzar el grado de certeza exigible para una condena. Entre otros puntos, cuestionó la falta de determinadas pericias de ADN, la ausencia de una investigación suficiente sobre una hipótesis alternativa y la existencia de elementos que podían ubicar al acusado lejos de la escena en el momento del crimen.

El tercer voto, de Ernesto Domenech, coincidió con Amatriain. El magistrado señaló que en la escena habían sido encontradas huellas de sangre, un cuchillo con rastros hemáticos, vestigios debajo de las uñas de la víctima y huellas dactilares en las bolsas utilizadas para cubrirle el rostro y los pies.

Sin embargo, cuestionó que no se hubieran realizado pericias que permitieran establecer ADN o grupos sanguíneos y, de esa manera, avanzar en la identificación del autor.

Gómez había llegado al debate oral detenido bajo prisión preventiva. Tras el veredicto absolutorio, el tribunal ordenó su inmediata libertad.

La resolución estableció que la medida debía hacerse efectiva desde el lugar donde se encontraba alojado, previa verificación de que no existiera otro impedimento legal.

De esta manera, luego de permanecer privado de su libertad durante el proceso y llegar detenido a la instancia de juicio oral en La Plata, Gómez recuperó la libertad como consecuencia de la absolución dictada por mayoría en esta causa por un crimen ocurrido en Guernica.